"LA  INTELIGENCIA  FRENTE  A  LA  BARBARIE"

Publicación  electrónica  falangista.    Segunda época.    Nº  62    Marzo  del  2008

 


 

 

 

 

 

 

 

 

"Un pueblo nuevo puede
improvisarlo todo menos la
cultura intelectual.
Un pueblo viejo no puede
renunciar a la suya sin
extinguir la parte más noble
de su vida y caer en una
segunda infancia muy próxima
a la imbecilidad senil"

M. Menéndez Pelayo

 

E D I T O R I A L

                                                      

EL PSOE GANA, EL PP PIERDE

   Decía Felipe González, en un chiste de finales de los ´80 publicado por ABC: “no importa que no nos voten los socialistas mientras nos voten los de siempre”. En el dibujo al que acompañaba, el expresidente encendía un puro con un billete de cinco mil pesetas.
   Pues eso: qué más da que el socialismo abandone sus señas de identidad nacionales si la anti-España se vuelca en sostener a ZP y a su partido.
   El PSOE ha ganado las elecciones y el PP las ha perdido; esto, por si a alguien se le ha olvidado. Los resultados son elocuentes. El PP aumenta el voto, en términos absolutos y relativos. Pero la distancia con el PSOE  es la misma. Dieciséis escaños. Dieciséis.
   El voto que ha hecho posible el triunfo del PSOE, el que le ha permitido superar el apoyo masivo al PP en muchas comunidades es el de ERC, el de IU y el del PNV y EA. Lo que no presagia, precisamente, nada bueno. Muchos electores que se decantaron por el PSOE en 2004 han cambiado el sentido de su voto. Pero les siguen votando los zetaperos, quienes secundan alborozados la inconsciencia –o algo peor- del presidente.
   El PSOE vence gracias al voto subvencionado, al voto menos ilustrado y al voto fanatizado. Andalucía y Extremadura, el campo del sur. Las generaciones educadas al calor de la LOGSE. Y, sobre todo, gracias al voto de los separatistas que saben bien a quién prefieren, puestos a optar entre Rajoy y ZP (y quizá engañándose al respecto, pero esa es otra historia). Más una nada desdeñable cantidad de feministas, abortistas y radicales de extrema izquierda.
   Pero no lo va a tener fácil el gobierno. Seguramente va a jugar a intentar que le secunden unos u otros en función de los temas que saquen a colación durante estos próximos infaustos cuatro años que nos aguardan. Para el reto económico –infernal panorama el que se dibuja en esta materia- aunque no tiene fácil el apoyo, tratarán de echar mano de CiU, lo que nos aseguraría que los bobos de nómina pagaremos el pato…de nuevo, claro. Para los asuntos macabros tipo eutanasia y ley de plazos del aborto, se recostarán hacia su izquierda, sobre la constelación BNG, IU, ERC, etc…y seguramente UPD.
   El PP se ha equivocado. Otra vez. Se empeñó en presentar la convocatoria como un plebiscito entre ZP y Rajoy; no es que aceptara el envite del PSOE en este terreno, sino que potenció esta manera de enfocar las elecciones. Y así, en las Comunidades en las que gobierna el PP, las televisiones han ninguneado a IU y a Rosa Díez, cuando el sentido común indicaba que debía haberse hecho todo lo contrario.
   Además, el panorama de futuro que puede preverse no pinta oros para el PP. Los derechistas han fundado sus resultados en una masiva participación en ciertas regiones, en las que resulta muy difícil creer que puedan mejorarlos, incluso teniendo enfrente a una nulidad como ZP. Mientras, en Andalucía, Vascongadas y Cataluña, no despegan ni por asomo.
   Por lo demás, se desmiente de nuevo la especie de que la tibieza favorece la acogida del electorado al PP. Pues han sido, precisamente, en los lugares en los que el mensaje del PP es más claro, aquellos en los que ha obtenido mejores resultados. Ni Feijoo ni Arenas, ni en Cataluña ni en Extremadura ni en Baleares; Madrid, Valencia, Murcia, las dos Castillas. Donde más se despega del pseudoprogresismo gallardonista, el PP obtiene más apoyos.
   Muchos millones de españoles se han echado a la calle en estos años. Su caudal ha sido aprovechado por el PP, desde luego, aunque ellos se han movilizado por causas dignas, por honestidad, por hartazgo ante la ignominia.
   Pero otros muchos millones miran para otro lado, mientras sus compatriotas se angustian ante lo evitable. Esa degradación moral, la que representa la indiferencia ante el destino del prójimo e incluso ante el colectivo, que acontecía hasta ahora sólo en Vascongadas, se ha expandido por toda España.
   Aceptémoslo: este es un pueblo envilecido, al que le da lo mismo que el gobierno se siente a compartir mesa y mantel con ETA, al que le da igual que le engañen, que le mientan, que le toreen, que lo dividan, que lo enfrenten, que le adulteren su pasado, que el presidente se ría de él a través de su canallesca estrategia de “dramatización”. Le da todo igual. Y con estos bueyes hay que arar.
   Ya sabe lo que tiene que hacer el PSOE para alcanzar la mayoría absoluta en la próxima convocatoria electoral: hundir dos o tres barrios en Barcelona, practicar una cincuentena de socavones en el Prat y partir los cascos de siete u ocho barcos, eso sí, siempre que no lleven escrito sobre el casco la palabra “Prestige”.
   Tras la sonrisa eunucoide de ZP acecha la bilis de un par de siglos de sectarismo reconcentrado. Con el nutriente de la anti-España militante no cabe esperar sino lo peor. La coz y el rodillo. Todo un estilo de hacer política, dice el presidente. Desde luego que sí.

                                                                            

OPINIÓN


          - Vínculo y Sentido. Sumario-Resumen. Cuaderno 1.
                Miguel Argaya Roca
          - Acerca de la naturaleza del trabajo
                Héctor Osvaldo Pérez Vázquez
          - El mito de Al-Andalus
                Ángel David Martín Rubio
          - El milagro de las panzas y los penes
                Acracio el Vil
          - Luna roja
                Juan Pablo Vitali
          - España: desde la voluntad de imperio a la dignidad nacional
                Cayetano Pedrero
          - El cooperativismo agrario (un primer estadio)
                Francisco J. Pena
          - Gramsci, los maestros y otras cosas
                Fernando Paz
          - El capitalismo y la doctrina social de la Iglesia. Superación del actual marco
                Guadarrama
          - El concepto del dividendo social
                Héctor Osvaldo Pérez Vázquez
          - Buscando un pensador
                Luis Ángel Ruiz
          - La Falange como herencia
                Francisco Artero Montalván
          - Héroes para lelos
                Acracio el Vil
          - Kosovo, acto final de una agresión, comienzo de un abismo
                Araceli Mangas Martín